Comida y decoración: Dos tips importantes de la fiesta

Más allá de que se trata de una celebración en la que el afecto, el acontecimiento en sí mismo y el espíritu de comunión entre quienes celebran este acontecimiento debe primar, con el paso del tiempo el recuerdo del banquete suele plasmarse en cómo fue visualmente la fiesta de casamiento y que tan bueno a sido el menú.

La decoración de un salón puede cambiar radicalmente el aspecto del sitio. Cada vez hay más oferta en vestimenta para sillas y mantelería en composé con arreglos florales, iluminación y demás. En los ambientes modernazos o minimalistas, todo detalle en espejos, vidrios, platil y la combinación contrastante con accesorios antiguos (candelabros, arañas colgantes, etc.) dan un aspecto singular y distinguido. Con tal estilo ecléctico son infaltables las velas, que incluso se lucen en los exteriores del salón o si hay jardín, aportando luz tenue a las zonas verdes.

Por el contrario si se trata de un salón rústico, aprovecha todos los motivos florales que contrarresten la opacidad de las maderas. Puedes convertir alguna columna en una enredadera de flores naturales y encárgate de elegir un color predominante, que de el toque de alegría en el estilo country, el más usado es el verde manzana, pero también puedes animarte a combinar tendiendo a un toque femenino con centros de mesas y detalles en fucsia o un rosa vivo.

Los menús para las fiestas de casamiento u otros eventos de duración de tantas horas, están bastante establecidos, pero puedes armarlo a tu medida y armar estratégicamente un esquema para que prime la calidad, el sabor por encima de la cantidad, que durante tanto tiempo ha sido un clásico de celebraciones de este tipo.

comidas para la boda

Trata de regular los momentos del menú; si la recepción tiene platos muy variados y suculentos (tacos mejicanos, shawarma, cazuelas de mariscos o de pollo, etc.) conviene obviar la entrada y una vez sentados, que se sirva directamente un plato principal. Lo mismo para los manjares dulces, es conveniente que el postre sea modesto si en poco tiempo se armará una mesa dulce a libre elección de los invitados. Hoy la tendencia no es la abundancia, sino lo justo y necesario para sentirse a gusto con los diversos sabores a lo largo de la celebración.

Estilo, creatividad, criterio y buen gusto son las claves para decorar y para saborear en fiesta soñada.

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